domingo, 10 de diciembre de 2023

 

LA VOZ DE LA SALUD ; Así debe ser tu rutina facial: «La piel no necesita que la hidratemos, sino hacerlo ella misma»




La limpieza es un paso fundamental en las rutinas faciales de cualquier edad.
La limpieza es un paso fundamental en las rutinas faciales de cualquier edad. iStock

Dos expertas explican qué activos resultan más interesantes según las necesidades de cada etapa: del retinol a la cafeína

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Ronda los cinco kilogramos de peso y tiene una superficie de dos metros cuadrados. En ella, viven distintos tipos de células con un papel asignado. Más allá de pura estética, se involucra en distintas funciones esenciales como la síntesis de la vitamina D, la activación sensorial o formar parte del batallón de defensas natural—es más, es la primera barrera de acción—-. Sus características dependen mucho de la zona, como es evidente, la piel de la cara es diferente a la de las plantas de los pies. La epidermis de esta última es mucho más gruesa ya que estará expuesta a muchas más agresiones. No cabe duda de que mantenerla en buen estado resulta fundamental. 

El auge de la dermocosmética se ha centrado, sobre todo, en la cara. Las razones son obvias y se enfocan en la apariencia. Lejos de lo que se suele pensar, no hace falta tener 40 productos esperando a ser usados, ni buscar el potingue de mayor precio. Los expertos recuerdan que la mejor rutina es la que se sigue, aunque la lógica también llame a la puerta. Una persona de 20 años no tendrá los mismos problemas que alguien de 60 y, por lo tanto, las necesidades tampoco se parecerán. 

Si bien hablar de cremas por edad es un error, el paso del tiempo es un proceso al que todo individuo llega: «Es una incoherencia, porque el 70 % del envejecimiento de la piel está ligado a causas externas. Sin embargo, sí podríamos establecer un corte en el uso de una crema antiedad a partir de los 30», explica Helena Rodero, farmacéutica especializada en dermocosmética.

Este producto buscará mejorar el aspecto general de la piel y su etiqueta contribuye a guiar al consumidor: «Cuando un laboratorio lanza un cosmético al mercado generalista, tiene que ayudar al usuario en su elección», indica la doctora Cristina Eguren, dermatóloga y miembro del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (Gedet), pues no siempre contará con la ayuda de un profesional. «Por eso, ponen los rangos de edad, porque con una perspectiva general, el mecanismo de acción puede corresponder más o menos. Aunque la crema no tenga edad», aclara. 

Muchos se sabrán el proceso de memoria. Primero aparece una pequeña línea de expresión, después se marcan las ojeras y más tarde una mancha debido a la exposición solar acumulada durante toda una vida. Las cremas no tienen edad, pero sí responden a necesidades que más o menos corresponden a cada etapa. 

Adolescencia y veintena, una piel joven

La piel joven, propia de los adolescentes, no suele precisar demasiados artificios. Su problema principal está claro: el acné. La Academia Española de Dermatología y Venereología lo define como un proceso inflamatorio que afecta a la unidad pilosebácea, es decir, al pelo y a las glándulas sebáceas. Y si bien es propio de la etapa juvenil, los adultos no están exentos. 

En este grupo de edad, hay una prima que todos los expertos consultados recuerdan: la limpieza es fundamental. «Basta con lavar la cara con un jabón suave y agua tibia para retirar el exceso de sebo y reducir el riesgo de que los poros se obstruyan y aparezcan los granos», explica el doctor Pedro Jaén, en su libro Una piel para toda la vida. El siguiente paso a cumplir es la hidratación, «con una crema ligera y muy fluida», apunta el experto. 

Para Rodero, resulta interesante aprovechar esta edad «para instaurar ciertos hábitos», haya acné o no. Y, si el maquillaje entra en la ecuación, la limpieza se vuelve, todavía, más fundamental. «Dejarlo para dormir asfixia y estropea la piel, empeora el acné y puede causar problemas oculares muy serios en el caso de no retirar las sombras de ojos y las máscaras de pestañas», recuerda el doctor Jaén. Una norma que recomienda grabarse a fuego. 

Si bien la limpieza es fundamental, esta no debe ser muy agresiva. «Cuando somos jóvenes, solemos caer en el error de lavarnos la cara varias veces al día. Y no, hacerlo por la mañana y por la noche es suficiente», indica la farmacéutica. A primera hora, «servirá para eliminar todo el exceso de sebo que se haya creado durante la noche y produzcan granos» y, por la noche, permitirá eliminar los restos de maquillaje. 

¿Qué opciones podrían ser útiles? Teniendo en cuenta que puede variar en función de cada persona, Rodero sugiere el uso de un limpiador al agua que contenga ácido salicílico, «un agente que permitirá tratar, en cierta medida, el acné», indica. En suma, la experta añadiría un protector solar «indicado para pieles acneicas». 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  / EL 40% DE LAS RESERVAS DE HOTEL DE SEMANA SANTA EN HUELVA SE DECIDIRAN EN LA ÚLTIMA SEMANA / HUELVA INFORMACIO  La Asociación Provincial...